Los alebrijes

SON ORIGINARIOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

…y no de cualquier lado de la Ciudad, son de La Merced

De ahora en adelante la palabra alebrije nos va a remitir a su lugar de origen: la Ciudad de México, y es que se entregó a la Familia Linares la Declaratoria por el Gobierno local para los alebrijes como Patrimonio Cultural de nuestra Ciudad, pero antes vamos a conocer más sobre estas mágicas artesanías.

Alebrije

Un poco de historia

Los alebrijes son un sueño hecho realidad, y tienen mucha más historia de lo cualquiera de nosotros puediéramos imaginar, sus raíces son más profundas de lo que siquiera sospechamos, tienen su origen en el gremio de los cartoneros, y más específico, en una familia originaria del barrio de La Merced, la Familia Linares, quienes crean piezas que van dando forma a nuestra cultura durante diversas festividades, y su historia es tan antigua como decir que existen registros de este gremio ¡desde 1676!, cuando durante el período virreinal se les cobraban impuestos para poder vender sus obras en la Ciudad de México, para ser precisa les cobraban $2 plata.

Con materiales sencillos en las manos adecuadas se crean en Semana Santa los judas, para quemarlos en las plazas; en Navidad nos acompañan las entrañables piñatas y los nacimientos, y hasta antes del uso del plástico, en día de Reyes también llegaban las hermosas muñecas de cartón que las niñas pedían en sus cartas. Los materiales que se han empleado para su eleboración a lo largo del tiempo son, entre otros: carrizo, alambre recocido, papel bien compactado, y cuentan con una técnica que a primera vista parece sencillo, pero que para los maestros artesanos toma años dominar. Para llegar a ser un maestro artesano en este arte es un proceso de especialización, su enseñanza empezaba desde la infancia, donde los niños eran los encargados de realizar los pigmentos cuando se debían obtener de materiales naturales; los pequeños comenzaban jugando, y eran enseñados y supervisados por sus padres y abuelos, por ejemplo, para obtener el negro debían quemar ocote, hasta tener su ollín que se pegaba en un lámina, lo iban raspando y acumulando, para que quedara tan fino como el talco, y al mezclarlo con agua quedaba el pigmento en forma de masa;  los colores ocres se conseguían con el óxido del metal; del pericón se obtenían el verde y el amarillo; del muitle se lograban el rojo, el magenta, y en combinación con el betabel se obtenía el morado.

Cada materia prima, cada técnica, cada estructura implican un proceso de aprendizaje arduo, que ahora se facilitan con nuevos materiales, como las pinturas acrílicas, pero aún así se requiere de un grado de maestría para lograr la perfección, tan es así que las figuras aún después de décadas sólo requieren pequeñas reparaciones para volver a quedar hermosas, ese es el nivel de expertis que un maestro artesano en cartonería logra alcanzar después de años de práctica.

Los "juderos". Obtenido en Instagram

¿De dónde viene el término cartonería?

Hagamos un breve paréntesis, porque actualmente el término cartonería nos es de lo más familiar, pero es relativamente nuevo, y se lo debemos al Maestro Leonardo Linares, quien propuso el término cartonería para realizar de difusión de unos talleres en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, en la década de 1980, y tuvo tal éxito que actualmente es como reconocemos a este noble oficio y a sus artistas les llamamos cartoneros. Antes de ello se les denominaba de acuerdo a la actividad que estaban realizando en el momento: si realizaban piñatas eran piñateros, si hacían judas, eran juderos, y así iban cambiando de nombre acorde a la temporada del año.

El inicio de un sueño hecho cartón

¿Y después?, ¿en qué otra época del año habían figuras o trabajos de cartón? No, no habían, ¿a qué se dedicaban estos artesanos?, era una temporada muy prolongada sin trabajo, y por lo tanto sin ingresos, desde abril hasta agosto, y ya en septiembre reanudaban con las fiestas patrias, por lo que debían dedicarse a otras actividades. Su vida era precaria, y en esas largas temporadas tenían que emplearse en otras actividades, por ejemplo en una fábrica de vidrio ubicada en la hoy Cerrada Carretones, o en una tenería cercana encuadernando libros.

Una úlcera gástrica, provocada por la pobreza de un artesano sin acceso a la atención médica, desembocó en que su úlcera reventara, llevándolo a un estado de coma, momento en el que padeció de delirios. Hablamos del Maestro Pedro Linares, quien en 1936 a la edad de 30 años, dentro de este delirio comenzó a ver figuras extrañas que combinaban diferentes animales, aún animales míticos, mientras escuchaba la palabra que las figuras dijeran una y otra vez la palabra alebrije. Por fin un médico pudo atenderlo, y el Maestro Pedro mejoró de salud, pero trajo como consecuencia un nuevo estilo de arte: los alebrijes.

Once años después el Maestro decidió plasmarlos en la técnica que conocía: papel y cartón, para mostrarlos a su familia y ponerles el nombre que había escuchado en su delirio: alebrijes. En un inicio las figuras no eran como las conocemos ahora, eran de colores tierra y con un concepto que aún debía evolucionar, sin embargo comenzó a llamar la atención de personajes interesantes, como lo eran el artista Diego Rivera; el muralista adquirió las piezas mientras pintaba el Mercado Presidente Abelardo L. Rodríguez, donde el Maestro Pedro Linares vendía sus piezas en un tendido en el suelo (existe el registro de figuras adquiridas por el pintor desde 1947, el propio Pedro Linares ayudó en la creación de las fichas de sus obras, mientras acompaña a su nieto Leonardo Linares a dar talleres en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo); también en esa época el director del Museo de Artes e Industrias Populares, Daniel Rubín de la Borbolla, los puso en exhibición en el museo.

Primeros alebrijes creados por el Maestro Pedro Linares. Imagen obtenido de Internet, sin créditos

Internacionalización de los alebrijes

Poco a poco sus obras fueron cobrando renombre, y se internacionalizaron en la exposición Arte mexicano del período precolombino a nuestros días, en el Museo Nacional de Arte Moderno de París, (verano de 1952), a la cual el Maestro Fernando Gamboa, subdirector del entonces Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), llevó los alebrijes como una de las obras representativas de arte popular de aquella época. La exposición era crucial para la valoración en Europa del arte mexicano, pero sobretodo para internacionalizar a nuestro país a nivel artístico y económico. Fernando Gamboa, y los servidores públicos de ese momento, tenían una visión para que el arte mexicano en todas sus épocas se ponderara tan bueno como el mejor del arte del viejo mundo, y lucharon por ello ante las instituciones francesas hasta lograr su objetivo, encontrando un espacio donde se tratara con dignidad a nuestras culturas: el Museo Nacional de Arte Moderno en París, con su entrañable director Jean Cassou.

Las figuras cada vez se comercializaban más, pues eran cada vez más valoradas, pasaron del mercado Abelardo L. Rodríguez a la Galeria Trini, ubicada en Cuernavaca, Morelos (tomemos en cuenta que Cuernava tuvo un gran apogeo en aquellos años como lugar para vacionar tanto para los nacionales como para extranjeros); en los años 60’s venía una persona a la que la familia Linares recuerda con el nombre de Marisol, quien se llevaba un gran número de piezas para vender en Estados Unidos; así inicia la historia del alebrije como una pieza con la que se identifica a nuestro país en el extranjero.

Los alebrijes

NO SON DE OAXACA

No entiendo, si son de la Ciudad de México, ¿por qué dicen que son de Oaxaca?

En 1975 la cineasta Judith Bronowski deseaba que las obras de los artista populares fueran valoradas, sacar del anonimato a sus creadores, para que ellos recibieran el crédito y pago adecuado por sus obras; para ello grabó una serie llamada Artesanos mexicanos (donde primero hubieron tres artesanos, y después se sumó uno más), estos cortos documentales fueron:

Pedro Linares: Artesano de Cartón (1975). El corto narra en primera voz la historia del creador de alebrijes, captando un momento histórico donde, tal vez sin saberlo, describe el desarrollo de un cartonero que hacía los judas tradicionales para posteriormente crear a los alebrijes con el concepto que hoy conocemos. Además de mostrar este proceso abrió las puertas para conocer el proceso al que hemos hecho referencia: los nietos como aprendices y apoyo, los hijos como jóvenes maestros, y el abuelo como guía de la familia tanto formador de su arte y como patriarca. En realidad si ponemos atención los alebrijes no son el tema central, éste es la cartonería y su importancia dentro de la cultura del momento, principalmente los judas; el documental habla sobre los alebrijes tan sólo siete minutos, y fue suficiente para catapultar a estas figuras fantásticas a nivel internacional.

Sabina Sánchez: Artesano Bordadora (The Art of Embroidery ) (1976). Narra el trabajo de esta artista del bordado oaxaqueña.

Manuel Jiménez: Artesano de Madera (1977). Muestra el trabajo del ahora muy famoso artista oaxaqueño de figuras en madera llamadas tonas y nahuales.

Marcelo Ramos: Artesano Pirotécnico (1980). Narra cómo la familia Ramos de San Pedro Zumpango, México, construye cohetes para el festival de La Purísima Concepción.

Durante la difusión de estos documentales el Maestro Manuel Jiménez conoció el trabajode los alebrijes del Maestro Pedro Linares, y lo llevó a su natal Oaxaca, donde tuvo excelente recepción, y al ser un centro cultural nacional e internacional, se expandió la técnica y los artesanos la adoptaron como propia. Los artesanos no consideraron necesario mencionar que no eran propias de su estado, muy probablemente muchos de ellos lo desconocían, y con el paso del tiempo se asumió que era creación propia, porque además la calidad y estética de sus obras es buena excelente, pues los artesanos ya contaban con técnicas artesanales bien desarrolladas; de hecho en un intento para protegerlos de la piratería china, fueron declarados por la LXIII Legislatura del Congreso de este estado, como patrimonio cultural tangible e intangible del Estado de Oaxaca a las técnicas de elaboración, pintura y diseño de estas creaciones. Por ello la familia Linares ha buscado por diferentes medios aclarar esta confusión.

Serie documental Artesanos mexicanos. Imagen obtenida de Amazon

Premio Nacional de las Artes

El Maestro Pedro Linares recibió en 1990 el Premio Nacional de Ciencias y Artes  en la categoría Artes y Tradiciones Populares, reconocimiento bien merecido, pues sus obras ya formaban parte de nuestra identidad como mexicanos, dentro y fuera del país, ayudó para que se diera a conocer el nombre del creador de estas obras.

La enfermedad de un hombre pobre,

pero muy creativo,

dió origen a los alebrijes

Archivo:The Alebrijes' father artist Pedro Linares López Mexico City 1990.tif. Imagen obtenida de: https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Linares_López#/media/Archivo:The_Alebrijes'_father_artist_Pedro_Linares_López_Mexico_City_1990.tif

Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México

Cuán importante es saber el origen de una artesanía tan única, darle crédito a su creador, y al lugar que los vió nacer, por ello la familia Linares buscó le otorgaran la Declaratoria de los Alebrijes de Pedro Linares como Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México, el cual se le otorgó en 2019, y en septiembre de este año se realizó la ceremonia de reconocimiento, donde el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama dijo que la declatoria tiene “…el objetivo de proteger y enaltecer esta artesanía que ha aportado un gran valor a las tradiciones, el arte popular y el turismo mexicano, por lo que era imprescindible rendir un homenaje a sus creadores”, ceremonia donde se les entregó “directamente” la Declatoria a la familia Linares.

Algo a resaltar es que “Con la publicación de esta Declaratoria… el Gobierno capitalino se comprometió a desarrollar un Plan de Salvaguarda a corto, mediano y largo plazo, destinado a investigar, conservar, fomentar y difundir los valores culturales de los alebrijes y su promoción”, el equipo de salvaguarda, en el que participa el Maestro Leonardo Linares.

Y retomando la idea de la Maestra Marta Turok, un sueño, un delirio, cambió la historia de la cartonería, y yo agregaría, le dió un elemento más de identidad a nuestra cultura.

De acuerdo a investigaciones dirigidas por el Maestro Leonardo Linares, los alebrijes son la única artesanía con origen en la Ciudad de México, algo que no sabíamos y que requiere mayor difusión.

Cuando un trabajo florece dificilmente es el trabajo de una sola persona, el Maestro Pedro Linares surgió gracias a su creatividad que se manisfestó aún en los delirios consecuencia de una enfermedad, y que además supo plasmar a través de una arte que le fue transmitido desde sus ancestros; también coincidió con la presencia del artista Diego Rivera y con el apoyo del visionario Fernando Gamboa, y de las ganas de Judith Bronowski de valorar a los creadores y de dar a conocer su verdadera historia, contada por ellos mismos; si a ello le sumas que su familia son sus atepasados, pero también sus descendientes, tan es así que sus bisnietos continúan con su legado. Uno de los más grandes defensores de su legado es el Maestro Leonardo Linares, quien además de continuar con la labor artesanal de su abuelo, también es el encargado de recopilar su historia, y de dar a conocer su legado, y de aclarar ante quien sea necesario su origen en la Ciudad de México al interior de la familia Linares, propietarios intelectuales de estas obras.

Agradezco especialmente al Maestro Leonardo Linares se tomó el tiempo para contarme el origen e historia de la cartonería, y particularmente de la creación de los alebrijes por su abuelo Pedro Linares, así como su asesoría para revisión y correción de la reseña que aquí presento.

Alebrijes, Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México. Imagen obtenida de https://www.cultura.cdmx.gob.mx/comunicacion/nota/314-24

Como un breve memorial integro a los personajes involucrados positivamente directa o indirectamente en el desarrollo de la obra y de su difusión

CREADOR Y HEREDEROS

Pedro Linares -creador

Leonardo Linares, y la familia Linares en conjunto (herederos)

PERSONAJES INVOLUCRADOS (en extricto orden alfabético)

Judith Bronowski

Jean Cassou

Fernando Gamboa

Diego Rivera

Jaime Torres Bodet

Fuentes de información

1 Reyes Palma, Francisco (1995). México en París, 1952. Un caso de recepción interferida. Revista RUNA: archivo para las ciencias del hombre. 22(1), 9-20. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5081050.pdf

2 Ibid.

3 Judith Bronowski. https://www.afana.org/bronowski.htm

4 Bronowski, Judith y Grant, Robert (1975). Pedro Linares “Artesano Cartonero”.  https://youtube.com/watch?v=N-Fn3KVdb-M&si=a3GjdiP-AY5tgzdS (2ª parte)

5 Ramales, Rosy (11 de septiembre de 2018). Alebrijes ahora son patrimonio cultural tangible e intangible de Oaxaca, aprueba Diputados. https://rosyramales.com/alebrijes-son-ahora-patrimonio-cultural-tangible-e-intangible-de-oaxaca-aprueban-diputados

6 Pedro Linares López. Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares. Secretaría de Educación Pública. https://www.gob.mx/sep/acciones-y-programas/pedro-linares-lopez

 

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